Yo no juego.





Yo no juego al suspiro ¿no lo ves?
ni al silencio feroz, ni al desencanto.
No encierro corazones en cajitas de vidrio
para mordisquear si estoy anémica
y maquillar de sangre mis ojeras.

Yo no juego a la hembra desatada
para excitar libidos masculinas
ni me masturbo a golpe de bolero
ni al son de los tambores que malsuenan forzados
en cualquier guerra que no sea la mía.

Yo no juego a matar a quien por mí no mata
ni a lamerle la espalda al simulacro.
No me enamora el semen del siempre satisfecho
porque me finja un hambre inexistente.

Tengo las uñas rotas de arañarte la hombría
y tú sigues jugando a trepar por mis lágrimas
sin morderme los ojos desde dentro.

Nautas

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Akhenazi. Espacio a tu costado.